María la brava

_Noble español en el exilio: Qué tal las chicas, majestad, se adaptan a la vida fuera de España, cómo están.

_Alfonso XIII: Las chicas no sé…pero las infantas de puta madre.

Sí soy, mi reina madre y Lola Flores

Sí,  soy hija, sí: soy hermana, tía,  sobrina, prima, madrina, amigota. Jamás me definiré por lo que me falta, hoy es un día jodido para ello, oye, porque al ser huerfanita el «Día de la madre» pica un poco el alma, e irritan un poco los mails diciéndote «haz un test y juntas decidiremos cuál es el mejor regalo para tu madre», ya te lo digo yo, fandango:

El elixir de la vida o una güija.

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Cocodrilo Dundee era un callo malayo

Yo tenía un tío abuelo particularmente guapo y lo que se dice «bien conservado» que cuando le comentaban:

_ Qué joven estás Carlos, te encontrarás genial, no.

Cruzaba la pierna, daba una calada y sentenciaba:


_ Cuando llegas a una edad y tú te sientes más joven que el número de años que cumples, ahí empieza la vejez, chica, ahí, en ese momento, estarás jodida, recuerda esto.

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La Rosaura, Mary Paz y mi padre


La vergüenza, como la contención,  es algo que desconozco, esto no es culpa mía, ni
gracias a mí, toda la desfachatez que me habita es fruto de la casa de locas en la que me crié. 

Si mis amigas venían a nuestro hogar mañana, tarde, o noche, 99 veces de cada 100 era la Mary la sufrida visitante/miembro más de la tribu, podían encontrarse a mi tío Santi en pleno junio viendo la vuelta ciclista con una bufanda de tres vueltas, mi güela diciendo en septiembre este es el último otoño/invierno que vivo, a mí tío abuelo Carlos piropeando a diestro y siniestro con toda su clase, a mí tía abuela Mamina diciendo que estaba más jodida que el Gobierno, el perro ladrando al periquito y a mi güela,  otra vez porque tenía el poder de la bilocación, tirando por la ventana las tortugas de mi hermano porque decía que olían mal pero realmente era que le restaban atención, a mi padre poniéndose un pendiente rojo de pinza y diciéndole a mi hermano que venga, a tomar algo a la calle,  infeliz, mi hermano llorando porque «papá pareces una muyerina con ese pendiente» y porque le llamaba infeliz y eso «es un tonto que anda por la vida», a mí que ya de la que pasaba por allí,  lo llamaba berrón y le susurraba que se callara o se lo devolveríamos a la familia de inmigrantes indochinos que lo abandonaron a la puerta de casa, y mi madre me quería estrangular y me tiraba el trapo de la cocina,  pero a mi padre le llamaba la atención lo de los indochinos y la mama decía,  sí,  tú ríele las gracias a la guaja que cada vez es más rara y lo sacó de tu raza de gente que lee por la noche, y los Reyes no le van a traer nada como siga martirizando a su hermano pequeño, ahí pedía yo por enésima vez a la muñecs Rosaura porque no era justo que Mary Paz, allí presente y seguramente tomándose un vino Sansón con mi tía Iso, o soportando las bromas del tío Santi («qué raro, Mary Paz, tú por aquí, no tienes casa»),  tuviera la muñeca y yo no, entonces mi madre me decía que éramos muchos en casa y que si los Reyes venían con «esa muñecona tan grande como Mary Paz» tendría que irse el perro o mi güela de nuestra casa de CINCUENTAIDOS metros cuadrados, tú eliges quién se va, guapina, yo veloz reaccionaba y argumentaba que igual para Navidad no, pero en Semana Santa que la abuela ya se habría muerto, lo acababa de decir ella misma «que era su último otoño/invierno», la Rosaura podría venir a nuestra «home, sweet, home», y en ese momento mi reina madre brotaba, echaba a todos los niños y al perro a la calle, suerte si no estaba encendiendola cocina y nos tiraba de paso una piña, y cuando salíamos los cuatro pitando oíamos como le decía a mi señor padre: qué ocurrencias, no sé qué va a ser de esta guaja, y la culpa es toda tuya. Y mi padre, «galansote» de telenovela con su pierna cruzada, «El coyote» en el regazo y el piti en la boca murmuraba: A mucha honra, Rosina…..

Viejas, interacciones y mi madre


Cuando era pequeña (sí, lo fui alguna vez, aunque cueste creerlo no me saco mi madre por su real peseta midiendo uno ochenta, flipa Mari) e iba con la mama determinadas «personas» (generalmente paisanas más viejas que el sol) hacían 99 veces de cada 100 el mismo comentario:

Vieya – ¿Es tu hija?
Reina madre – Sí.
Vieya – Qué pena (cara torcida, ojos entrecerrados, garra en la ajada mejilla) NO SACÓ TUS OJOS.

Aquí las salidas de mi madre dependiendo de su disposición eran varias, aunque su mirada siempre rápida y mortal ya lo decía todo:

Reina madre:

1. Ya.(Tenía buen día)
2. Ya, todo no se puede tener. ( Hocico un poco torcido)
3. Qué carajo le pasa a los ojos de la mi fía, fandango. (Rozando el peligro)
4. Tendrás valor hablar de ojos tú, serán mejores los tuyos: uno mirando pa’la Renfe y el otro pa’l Parque San Francisco, vamos Rosa Mari que hoy me está pidiendo turismo el cuerpo y voy a desmoñar a alguien…

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Will Smith, Dani Rovira y yo



A mí  Will Smith me camela, tenemos una relación estrecha (él no lo sabe) porque estuvimos más de diez años comiendo juntos (también desconoce este hecho) junto con Jazz, el tío Phil, Carlton (qué bailes nos echábamos,) y mi brother.
Will es un chaval como de casa, de los que cuando salen les das la bolsa de la basura porque hay confianza (qué imagen, eh).

Esta entradilla la podríamos hacer millones de personas que vimos las reposiciones de «El príncipe de Bell Air» en Antena 3 tantas veces que cantamos el rap inicial de pe a pa.
Por lo que cuando lo vi esta noche abanzar a darle una hostia con la mano abierta en la ceremonia de los Óscar a Chris Rock pensé, sentí , grité:

_Noooooo, Will, tío,  no merece la pena.

Le habria enganchado del brazo como si fuera mi hermano metiéndose en una pelea en un garito, habría intentado placarle cómo si fuese mi padre saliendo del coche para sacudir a un guaje que le disparó con una pistola de agua en un día de San Timoteo, lo habría sacado de la oreja del Alsa por meterse con gente por encima de sus posibilidades….sí,  habría intentado todo eso.

También lo comprendo y disculpo:  recuerdo que le tuve inquina a Dani Rovira durante años  porque hizo un chiste diciendo algo sobre los gordos y la tiroides y como casi fenezco por la pura glándula tiroidea en ese le habría dado un guantazo que lo hubiese vestido de torero vegano.
Después pasaron los años y Dani Rovira casi se muere de cáncer y hace otro monólogo hablando de los límites del humor y de que hay que reírse , y voy y le perdono (Rovirai ampoco es consciente de esto igual que Will no sabe qué es como de casa y a los dos les importa una mierda, pero esa es otra historia) y vuelvo a reír como hacía mucho que no me partía la caja,  aunque mis padres se hayan ido a sus cielos de vino cosechero/cigarros Camel,  y la pandemia, y el paro y la salud, y yo misma hago chistes supuestamente de mal gustoporque ahora puedo, me siento con derecho, y noto que ese ejercicio ayuda a vivir.

Así  que yo perdoné a Dani, Will perdonará a Chris y tú de la que sales saca la basura que es lunes y está  muy llena la bolsa, gracias.

El ejército de los muertos

Netflix estrenó el 21 de mayo, una de zombis…tenemos demasiados…venga, anda, no remolonees, Mari, que te cabe el Ave: UNA MÁS…la penúltima, la espuela,

El ejército de los muertos

Al lío: Las Vegas está llenita de zombis y un grupo mixto de cachas, tontos, listas, guapos, nietos de toreros disfrazados de ciclistas 🎵🎵🎵, ya tú me entiendes: tienen que entrar allí, oye, por encargo de un millonetis para hacerse con el dineral que hay en los bajos de la ciudad del pecado. Y ya está.

Son más de dos horas entretenidas, que tampoco hace falta que las veas como si fuera Simón hablando de cuándo nos vamos a quitar la mascarilla, puedes visionarla con el modo polivalente on.

Qué decir del reparto: protagoniza Dave Bautista ex luchador de WWE. Nada más que añadir, señoría.

Parece que pienso que es mala y tampoco: es desequilibrada, no acaba de llegar a tener la gracia de «Bienvenidos a Zombieland», ni la crudeza de un «The Walking dead».

Venga cosas buenas: el director, Zack Snyder del universo superhéroes y se nota, hay tomas épicas, un colorido y un ritmo fantabuloso, un zombi macho alfa con novia diva que pide segunda parte. Creo que la misma peli con un buen reparto habría sido más redonda, y eso que está la maravillosa Tig Notaro (genuflexión obligatoria) pero claro: sale poco.

Y qué decir de la hija del protagonista (Ella Purnell), qué decir no, qué hacer: una hostia con la mano abierta. Hala, ya está.

Bofeeeetónnn

Mira: tú la ves, y aprovechas para coser un bolsillo o actualizar el instagram…y ya después me lo cuentas.

Inspiración

Foto del día: «En el fondo y excavando».
Tú, Mari, sabes que no estás bien cuando pones en el buscador de Google: «Películas inspiradoras»…Pero te das cuenta que hay gente que está peor porque en una lista te colocan (redoble de tambores, por favor) «Ratatouille».

RATATOUILLE. De verdad: ¿QUÉ HAGO, PACO, ME MATO?
Madre mía, que inspiración, una rata asquerosa tirándome de la peluca pa que me salga un buen el potaje….anda y que te den dos duros. Y no me vengas con la historia del crítico que con un bocado regresa a la cocina de su casa cuando era niño porque voy a por ti y no tienes Estado Español pa’ correr. Ratatouille…apaga y vámonos.

Ramos, tradiciones y espinas

«El que no estrena en Ramos no tien ni pies ni manos»…así afrontamos en mi tribu este Domingo buscando «aunque sea unos calcetos» para cumplir con el dicho porque oímos la voz de mi güela Berna aseverando ese hecho: por muy probe que seas algo tienes que estrenar, cada uno jalea a Jesús a su manera, aquí enarbolando una bandera con ropa interior o un vestidazo eso ya depende.

La otra tradición, en las Asturias, es darle el ramo a tus padrinos, y ellos el Domingo de Resurrección te dan «el bollo»: un regalo que en su origen era un dulce (depende de la zona es alfilada o la pegarata o la coca catalana) y cuando te vas haciendo mayor son dinerillo. Esta tradición se extiende hasta que te casas…muajjjjjj…mis padrinos están contentos  🎵🎵🎵 el día que nací yo🎵🎵 les cayó el gordo (la más grande ☝️) porque aquí sigo inédita y claro, esperando mi bollo. Encima huérfana así que me tienen que atender forever and ever.  Vaya chollo ehhhhhh.

Otras tradiciones no, pero mi tío Santi que es la generación anterior de solteros impenitentes, fue a recoger su regalín a Gijón mientras vivió su madrina (mi tía abuela Antonia) que con casi 90 años le seguía comprandosu media docena de calcetines todos los años…

Pues hoy tengo aquí preparado el ramo para mi madrina. Dicen al echarte el agua tus padrinos te pasan sus cualidades….y las rarezas también, yo de mi padrino tengo el amor por las letras y un tic en los ojos (todos los Suárez lo tenemos) de mi madrina el lenguaje florido…y ya las manías pues eso: que mi tita Iso (mi madrina) quiere el laurel seco y en un tarro pa cocinar ya («mariconaes les justes»).
A que ahora te explicas muchas cosas, Mari.

1 enero 2021: La madre de Frankenstein

Voy a atravesar la frontera de este «annus acojonantus» escribiendo sobre mi novela preferida, la que me salvó del pozo que todo lector teme: el de la desgana, el de las aguas del despiste, el aburrimiento, el hoyo donde pierdes el hilo…una vez más Almudena es mi talismán y Frankenstein mi príncipe gris.

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