Café Literario con Almudena Grandes

La acogedora sala del Café Ópera en Oviedo con su luz rojiza resultó un lugar íntimo y recogido para hablar de su obra con Almudena Grandes. El Café Literario organizado por Izquierda Unida contó además con la presencia de Marta Magadán, Gaspar Llamazares y Rivi.OLYMPUS DIGITAL CAMERA

“Una mujer mayúscula sin puntos suspensivos” así comenzó la presentación que de Almudena Grandes hizo Marta Magadán. Después de un breve repaso a la vida y obra de la autora desde Las edades de Lulú en 1989 a su última novela Las tres bodas de Manolita en 2014, nos sumergimos en multitud de temas a los que la madrileña respondió de forma amena, cercana y con mucho sentido del humor.

El primer asunto que se abordo fue por qué y para quién escribe Almudena Grandes, a lo que contestó que “para un lector que es ella misma”, porque si no puede seducirse e intrigarse como va a conseguir hacerlo con sus lectores. Presumió de tener unos lectores muy fieles que son “el único premio literario que perdura en el tiempo”. Y eso que ella tiene muchos galardones entre otros Premio La Sonrisa Vertical,el de el Gremio de Libreros de Madrid o el Premio Sor Juana Inés de la Cruz
No se mostró de acuerdo con la opinión que existe hoy en día según la cual los escritores se ven tan presionados por las editoriales y el público que se echan a perder escribiendo obras comerciales sin calidad, para ella “los lectores son la libertad de un escritor”, los que le permiten vivir de su oficio gracias a su fidelidad.

La charla nos llevó a una master class sobre cómo Almudena Grandes afronta la escritura de una novela, un esquema que siempre aplica y que evidentemente le funciona bien: el germen está en una imagen con la que se obsesiona. Cuando la autora es capaz de sentir (más que de saber) que esa imagen prosperará en un libro se cuenta a sí misma la historia grosso modo en un cuaderno, bien contada, y comprueba que se sostiene. El siguiente paso es tratar los personajes uno a uno y establecer la cronología para que todo encaje, si no puede ser un completo fracaso. Lo más importante es la estructura que debe de ser armónica, es el instrumento para hablar con el lector para dosificar la intriga. Una novela es como una casa, si está bien construida aunque en un primer momento sea fea tiene arreglo, pero sin una buena estructura acabará derrumbándose. Resaltó la importancia que tiene un buen principio, ese comienzo de la novela que permite resumir el tono del libro.

Llegamos, cómo no, a través de su primera novela Las edades de Lulú a tratar el tema de la literatura erótica y de la inevitable 50 sombras de Grey. Opina la autora que fue el resultado de una operación de marketing fantástica, cuyo resultado es una novela de Corín Tellado con escenas de sexo explícito, y que no pudo dejar de leer por cotilla. Una obra muy lejana a la literatura erótica que se hacía en los 90 cuando el género murió de éxito porque recuperó el lugar que no tenía que haber perdido. En aquellas obras eróticas se reivindicaba la soberanía de las mujeres sobre su sexualidad e incluso sus perversiones, si las lectoras de Grey leyeran ahora Las edades Lulú “se asustarían”, remató la escritora.

La siguiente parada de la tarde fue en los Episodios de una Guerra Interminable. Proyecto narrativo que desde su título a su planteamiento homenajea a Galdós, consta de 6 novelas independientes que tratan de recorrer la posguerra y la dictadura de Franco desde su victoria hasta 1964, año en el que el Régimen celebro sus 25 años. En 1964 considera Grandes que comenzó la Transición, porque en ese momento se pinchó la burbuja que había supuesto la posguerra. Galdós es un autor fundamental en su vida desde que leyó Tormento, que le explicó a los 15 años el país en el que vivía.
Se sirvió de es ese modelo de los Episodios que después fue también utilizado por Max Aub en El laberinto mágico para comenzar este proyecto. Ya se han publicado enmarcadas en el mismo tres novelas: Inés y la alegría, El lector de Julio Verne y Las tres bodas de Manolita. No se atrevió, sin embargo, a utilizar el adjetivo “nacionales” porque en España es un adjetivo que no significa actualmente lo mismo que en la España en la que vivía Galdós. No obstante, como homenaje en todas las novelas aparecen los Episodios Nacionales en manos de alguno de los personajes.
Lo que no se esperaba Almudena es que esa pobreza que había en los relatos de Galdós, y que sufre Manolita en su última obra, iba también a acosarnos a los españoles en el momento en que se publicó su novela. Aunque puntualizó que nuestros abuelos se reirían de esta crisis comparada con las que ellos vivieron. Los españoles siempre hemos sido pobres pero con dignidad (incluso cuando el rey de España era el hombre más rico del mundo, nosotros seguíamos siendo pobres), la pobreza se heredaba, era una guerra que se libraba, y no era triste no excluía la alegría y nosotros eso lo hemos perdido, “nos hemos quedado pasmados”.

Su última novela, Las tres bodas de Manolita, es una obra más pausada que las anteriores, que se desarrolla sobre todo en la cola de la cárcel donde la protagonista descubre que la alegría es otra forma de resistencia, que las mujeres que en un primer momento la escandalizan por su desparpajo están resistiendo, están plantando cara al enemigo con su actitud resuelta, con su continuar viviendo a pesar de todo. Manolita pasa de ser la chica “Conmigo no contéis” a ser una persona con la que todo el mundo puede contar. Acaba valorándose a sí misma por su iniciativa y por su fuerza. Las heroínas de Almudena Grandes “no miran por la ventana se levantan y abren la puerta”, y eso es lo que hace la protagonista.

Finalizó la velada con el turno de preguntas y la gente se fue animando a participar, se hablo desde los recortes en la cultura, a los impuestos  y el polémico fútbol, sobre el papel de los jóvenes en la literatura, el parecido entre generaciones o la literatura de la crisis.
La última cuestión la realizó Gaspar Llamazares: ¿Estamos asistiendo a un ensayo sobre la memoria como impostura? Y Almudena Grandes respondió: “Molesta mucho la reivindicación de la memoria porque es una crítica a la Transición y el establishment español no lo admite. La memoria no solo tiene que ver con el pasado sino también con el presente y con el futuro en el que queremos que vivan nuestros hijos.”

El público terminó entregado, una señora sentada a mi lado me dijo “vaya tirón que tiene esta mujer”, y es verdad, lo tiene.

Anuncios

3 thoughts on “Café Literario con Almudena Grandes

    1. Yo soy una fanática así que no puedo ser objetiva, creo que la única novela de Almudena Grandes que no me gustó (en su momento) fue “Te llamaré Viernes”, tengo que intentar leerla otra vez a ver si le pillo el puntillo.
      Gracias por pasarte por la “biblioteca” lurda55.

      Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s