A sangre fría

Truman Capote crea un nuevo género literario con este relato descarnado delA sangre fría portada asesinato de una familia de Kansas en 1959.

Holcomb es un pueblo del sur de Estados Unidos, los Clutter son una familia arquetípica y Hickock y Smith dos locos peligrosos que por 50 dólares los asesinan a todos, cómo no, a sangre fría. Este suceso llamó la atención del excéntrico y genial Truman Capote que junto con su amiga de la infancia Harper Lee (sí, la señora de Matar a un ruiseñor, que solo escribió esta novela, pero se pudo quedar tranquila la buena mujer porque es fan-tás-ti-ca, así silabeando) se va con los vientos del sur a conocer a los dos homicidas. El resto ya es historia.

Capote parió (después de mucho gestar durante 7 años)  A sangre fría una novela TrumanCapote1959documental que muchos sitúan como el inicio del Nuevo Periodismo. La primera vez que leí esta novela fue en unas fotocopias (que conste que nos las pasó un profesor de la Universidad que no se me lance al cuello nadie) y me atrapó de tal manera que estuve una noche entera deshojando la margarita que formaban tantos pliegos geniales. El narrador omnisciente ofrece un retrato brutal de las vidas de los dos sádicos, el pseudo intelectual  mestizo  con infancia desgraciada que es Perry Smith y el pervertido de Richard Hickock. El mérito de la obra es que ya sabemos lo que pasó  y  quién es el asesino y sin embargo seguimos leyendo porque te abduce la narrativa eficaz, envolvente. Capote se introduce en la mente de los asesinos, ¿los justifica?: no, pero mediante la narración de los hechos que les llevan a cometer los asesinatos, por la estúpida posibilidad de que en una granja (Totó sí estamos en Kansas) pueda haber una caja fuerte repletita de dólares, arroja alguna luz sobre  los oscuros impulsos que están detrás de la matanza. Mientras nos cuenta la huída de los dos elementos seguimos con la nariz pegada al libro  a pesar de que sabemos que los van a atrapar por qué, no, por quién: por Truman Capote.

Las versiones cinematográficas Capote e Historia de un Crimen siguen esa moda hollywoodiense de hacer casi al mismo tiempo (2005 y 2006) películas con un argumento idéntico (como Valmont y Las amistades peligrosas por poner un ejemplo). El Capote de Philip Seymour Hoffman es lento, estático, con muchas panorámicas y donde el protagonista es el escritor, su vida, sus sentimientos y sus relaciones, yo, yo y yo. El reparto que lo acompaña con Catherine Keener (una musa que siempre brilla ya sea en  Cómo ser John Malkovich o en  Virgen a los 40, es una hacha de actriz) o el detective zorrón interpetado por Chris Cooper  (quién no lo recuerda como el padre cabrón en American Beauty) complementan una actuación brillante, que huye del histrionismo que podía haber dado al personaje. Seymour Hoffman  con sus cuellos de cisne y su  traje negro da una imagen auténtica del escritor, un retrato de su egoísmo y egocentrismo a través de una interpretación sin adornos externos, redonda, con la gracia que debía de tener tanto Capote como el mismo actor. Aunque no me gusta criticar y hablo inglés como los indios de las películas del oeste, el doblaje no me gusta, lo encuentro exagerado, prefiero la versión original.

Historia de un crimen de 2006 cuenta con Toby Jones como Truman Capote (actor Historia de un crimenpolivalente que lo mismo te hace de Hitchcock en The girl que le pone la voz a Dobby el elfo doméstico de Harry Potter) y con Sandra Bullock en el rol de Harper Lee (haciendo de fea, le tuvo que costar horas de psicoanalista). Jones presenta a un Capote más loca, cobra mayor protagonismo la relación que tienen con los asesinos (el tinte sexual es más explícito que en Capote),  tiene más ritmo, también está acompañado por una larga lista de grandes estrellas: Daniel Craig, Peter Bogdanovich, Jeff Daniels, Hope Davis, Gwyneth Paltrow, Isabella Rossellini, Juliet Stevenson y Sigourney Weaver . Yo mecapote y Harper quedo con la actuación de Philip Seymour, qué pena que ya no esté con nosotros, me parecía un actor camaleónico y que transmitía mucha verdad  en películas como El Dragón Rojo o El Talento de Ripley donde hacía de una actuación secundaria una pequeña piedra preciosa.

No es este el análisis exhaustivo que sin duda merece una obra maestra como A sangre fría solo un humilde conjunto de reflexiones que me vinieron a la cabeza esta tarde al ver Capote, una película por la que fui al cine con mucha ilusión y en la que me dormí, como un tronco, con babilla y todo, he de decir en mi descargo que trabajaba por la noche (en el duro mundo de las audiencias) y solo había descansado dos horas, es lo que tiene la inconsciencia de la a-sangre-fria brooksjuventud. Después he visto Capote muchísimas veces y me gusta más que el ron con piña. Si no habéis leído A sangre fría leedla, si la habéis leído releedla a mi salud (acompañada con un buen cubata).

Deberes para lectores caóticos:

¿Cuál de las dos películas preferís?

¿Habéis visto el A sangre fría de Richard Brooks de 1967?


A sangre fría, Truman Capote, Editorial Anagrama, 2007

Capote, Bennet  Miller, Sony Pictures Classics, 2005

Historia de un crimen, Douglas McGrath, Warner Independent Pictures, 2006

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4 thoughts on “A sangre fría

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