Sangre en la piscina

Enriqueta Savernake y Juan Christow tienen un lío pero como son tan 1.5 sangre en la piscina portadaingleses y civilizados  acuden a una reunión el campo organizada por la excéntrica Lady Lucía Angkatell a donde acude  entre otros la mujer de Juan, Gerda.

Sangre en la piscina es una de mis novelas preferidas de la Christie porque sin salir de casa nos muestra un argumento muy moderno para la época, 1946, donde una joven y atractiva escultora tiene una relación con un hombre casado, el médico Juan Christow, sin ningún deseo de casarse con él o de que deje a su mujer, simplemente viven su relación con naturalidad intentando proteger a la cornuda Gerda, a la  que parece que le falta un hervor y no podría vivir si su marido. El resto de los personajes están muy bien dibujados con la original Lady Angkatell que tiene una mente tan rápida que hace unas asociaciones de palabras e ideas geniales, le dice a su prima dependienta Midge HardCastle, “querida puedes ser todo lo grosera que quieras”, como por  su trabajo está obligada a ser agradable…me encanta Lady Lucía, siempre que pienso en Sangre en la piscina me acuerdo de esta anécdota. El resto de parientes y conocidos que pasean por esta novela se van relacionando de forma poco sana: está el enamorado de Enriqueta, Eduardo, Midge enamorada a su vez de este y la espectacular Verónica Cray que tuvo una relación con Juan ( es todo un ligón el médico), un culebrón en toda regla. Un Poirot de vacaciones, ya sabéis que de vez en cuando se larga por ahí a cultivar calabazas o lo que sea, se encuentra de bruces, como le suele ocurrir siempre, con el siguiente cuadro:  el asesinato en la piscina de Juan y su mujer Gerda empuñando una pistola. ¿Se enteraría la lerda Gerda del affaire de su marido y enloquecida lo asesinó?…podría ser, pero la pistola que tiene en las manos no es la que mató a Juan, el entuerto está establecido y Poirot tendrá que desfacerlo.

La dinámica es la usual, el detective belga se entrevista con todos los presentes y va sonsacándoles información hasta que se hace una composición de lugar (mientras que todos podrían ser el asesino, con Poirot pasa como con Colombo mejor mantener el pico cerrado si eres el homicida porque siempre te lía) y tras la reunión de las pistas en una gran apoteosis final los junta a todos y desvela la identidad del asesino.

Campiña inglesaEsta novela sin contar con escenarios exóticos ni personajes particularmente originales (exceptuando a mi adorada Lady Lucía y su afición a quemar hornillos de gas) transmite ese ambiente tan inglés de caballos, té de las cinco y contención  donde todos encajan el asesinato con su imperturbable flema anglosajona, me encanta, me encanta y me encanta.

Deberes para lectores caóticos: Ya he dicho  que Lady Lucía Angkatel es uno de mis personajes preferidos, no protagonista en plan Marple o Poirot sino secundarios. Cuál es el vuestro.


Sangre en la piscina, Agatha Christie, Editorial Molino, 1980.

Foto campiña: http://www.hola.com/viajes/2013080766479/historias-paisaje-campestre-suroeste-inglaterra/

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